Una lista blanca es exactamente lo opuesto a una lista negra; se trata de una lista de remitentes aprobados que tienen autorización para enviarse a la bandeja de entrada de los suscriptores. La manera más simple de hacerlo es solicitando al nuevo suscriptor que agregue tu dirección de correo electrónico a su libreta de contactos. Incluye instrucciones sobre cómo hacerlo en tu correo electrónico de bienvenida.
Otra fórmula es que desarrolles un test A/B tanto de contenido como de asunto. Divide tus contenidos, envía una versión a un porcentaje de tu lista de registros y otra a un porcentaje diferente. De esta manera, según los resultados que obtengas optarás por uno u otro. Y recuerda que las plataformas de emailing profesionales pueden tomar esta decisión de manera automática.

➨ Obsolescencia de la base de datos: una base de datos que no es fresca no proporcionará unos resultados buenos. Direcciones de correos que han sido almacenados a lo largo de muchos años probablemente darán problemas que subirán la tasa de rebote de las campañas de e-mail marketing. Muchas ya no existirán y otras habrán perdido el interés y engrosarán la lista de bajas.


Gracias Vicente por tus aportes. Me alegra que te haya gustado. Conozco a quién te refieres sobre blogging (seguramente es el mismo). Yo participé también de un “Campus de verano” con el mismo formato (grupo de Facebook) en torno al copywriting solo para suscriptores del blog. Son experiencias digitales realmente interesantes. ¡Saludos desde Argentina Vicente!
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